Aunque el periodo regular para reiniciar la vida sexual después del parto son 6 semanas, algunas mujeres pasan hasta un año sin sentir deseo

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Había veces en las que estaba pensando en la lista de las compras durante las relaciones sexuales. | |
| Robyn Roark. | ![]() |
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CNN — Seis semanas después de tener su primer hijo, el médico de Robyn Roark le dijo que podía volver a tener relaciones sexuales. Ella se echó a llorar.
"No pensé que sólo seis semanas después de tener un bebé, fuera algo que siquiera se planteara", dijo Roark, de 32 años. "Apenas podía ducharme y comer, ¿cómo iba a tener relaciones sexuales?".
Roark, que escribe para el blog Silicon Valley Moms, no es la única. Aunque los médicos dicen que físicamente se pueden tener relaciones unas seis semanas después del parto, algunas madres como Roark se sienten tan cansadas y abrumadas que dejan de tenerlas por meses, incluso un año.
¿Cuál es el problema?
Además del cansancio, hay motivos biológicos que explican por qué a muchas mujeres les cuesta retomar su vida sexual después de un parto, dice el doctor Irwin Goldstein, director de medicina sexual del Hospital Alvarado, de San Diego.
Los niveles de testosterona disminuyen en algunas mujeres después de dar a luz, y la lactancia libera una hormona llamada prolactina, que inhibe el apetito sexual.
Mientras que el Viagra ha sido un remedio popular entre los hombres, no hay un tratamiento médico disponible para las mujeres con disfunción sexual, pese al alto número de mujeres que tienen dificultades para reanudar sus relaciones íntimas luego del parto.
Existe un medicamento llamando Flibanserin, actualmente bajo el escrutinio de la Dirección de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), que podría estar disponible este año para tratar los desequilibrios químicos que frenan el deseo sexual de las madres, señaló Goldstein.
Otros factores que pueden afectar el deseo sexual de las nuevas madres es la incomodidad física o la depresión postparto, explicó la doctora Rini Ratan, profesora adjunta de obstetricia y ginecología en el Centro Médico de la Universidad de Columbia.
Los primeros seis meses después de tener a su hijo fueron los más duros para Roark, mientras buscaba un equilibrio entre el cuidado del pequeño y el tiempo para sus propias necesidades básicas, como ducharse.
Con respecto a las relaciones sexuales, ella y su marido tardaron alrededor de un año en volver a la normalidad, según dijo.
"Había veces en las que estaba pensando en la lista de las compras durante las relaciones sexuales”, dijo Roark, cuyo hijo tiene ahora seis años. "Era horrible, simplemente no estaba mentalmente preparada".
Pero no todas las madres son iguales y algunas recuperan el deseo sexual de inmediato, dijo Ratan.
"En mi caso, tenía muchas ganas de volver a ser la persona que era", declaró Kristen Chase, de Atlanta.
Chase, que tiene tres hijos, escribe una columna sobre sexo y es autora del blog Mominatrix.
Las complicaciones en el embarazo o el hecho de que la madre ya haya tenido hijos también influyen en el deseo sexual después de un parto, señaló Ratan.
Para algunas mujeres, las cosas se complican si tienen más hijos. Por ejemplo, Julie Marsh, de 38 años, dejó pasar un año completo después de cada uno de sus tres partos para recuperar su vida sexual.
Un recién nacido necesita un contacto materno casi continuo, por eso, cuando la madre tiene un momento libre, lo único que desea es estar sola, dijo Marsh.
"Lo que menos quieres, cuando no están en contacto contigo, es que otro te toque", comentó.
La perspectiva de los padres
Padre de dos hijos, de 18 meses y tres años y medio respectivamente, Peter Renton no cree que su vida sexual de pareja haya vuelto al nivel que tenía antes de ser padre.
Seis semanas después del primer nacimiento, Renton estaba listo para tener relaciones. No así su mujer.
Los dos nacimientos fueron complicados. El primero requirió de una cesárea de emergencia después de 28 horas de labor de parto. El segundo fue un parto vaginal después de una cesárea con riesgo de rotura del útero.
A raíz de esto, la esposa de Renton dice que su cuerpo todavía no se ha recuperado, y a veces sus relaciones sexuales le causan dolor. Además, con dos hijos pequeños en casa, es difícil encontrar el momento para una relación íntima.
"Tienes que ser consciente de que en cualquier momento, si estás en casa haciendo el amor, te pueden interrumpir", dijo. "Hay que ser un poco más flexible, y a veces puede haber desilusiones", agregó.
No obstante, la pareja trata de recuperar el hábito de tener relaciones sexuales dos veces por semana, sostuvo.
¿Qué se puede hacer?
Muchos pacientes visitan a Goldstein pensando que tienen un problema por no sentir el mismo apetito sexual de antes, incluso dos o tres años después de su primer hijo.
Es natural abstenerse de relaciones sexuales justo después de un parto, pero si los problemas sexuales persisten eso puede causar problemas en la relación, según Goldstein. Cuando uno en la pareja tiene un alto deseo sexual y el otro no, quizás el mejor consejo es recibir terapia, recomendó.
El terapeuta se enfocará en los problemas que tiene la pareja y examinará cómo poder recuperar la confianza en la relación, dijo.
Para quienes no tengan un problema tan agudo, hay algunos consejos que se pueden seguir.
Chase recomienda que las parejas programen ‘salidas nocturnas’ y así puedan pasar tiempo juntos fuera de casa sin los niños encima.
Con respecto a la resequedad vaginal, “un buen lubricante puede cambiarte la vida", señaló.
Renton y su esposa se van de vez en cuando en viajes de fin de semana sin los niños a otras ciudades, explicó, y esas salidas les ayudan en su relación.
Las madres deben aprovechar cualquier momento que tengan de apetito sexual, ya que esos momentos podrían pasar rápido, dijo Roark.
"Cuantos más hijos tienes, hay menos oportunidades de tener relaciones", indicó Marsh. "Tienes que aprovechar al máximo cuando se presenten".
El esposo o pareja de una madre recién dada a luz debe esforzarse por hacer cosas que la hagan feliz, tan sencillas como recoger sus calcetines tirados o cuidar de los niños, dijo Marsh. Estos detalles pueden ayudar a una madre exhausta a sentir afecto hacia su marido.
Pese a las dificultades que tuvieron tras su primer hijo, Roark y su esposo decidieron tener un segundo hijo, que nacerá en otoño. Ella se siente más preparada esta vez, también para la pérdida del apetito sexual, y espera que sean más felices simplemente abrazándose y besándose.
"Cuando una persona trata de satisfacer a su pareja, ya sea emocionalmente o físicamente, todo el mundo se beneficia", concluyó.
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