
![]() |
Esas enfermedades nos dan por la edad que causa discapacidad, cuesta una tonelada de dinero tratarlas, ocuparse de ellas y destrozan la vida de la gente. | |
| Gregory Cole, profesor de medicina y neurología de la Universidad de California | ![]() |
|
CNN — Una dieta rica en grasas saludables que limite los lácteos y la carne podría ayudar a más que sólo el corazón: también ayuda a pensar más claramente.
Las nuevas investigaciones muestran que apegarse a la dieta mediterránea, que ya ha demostrado reducir problemas del corazón, también podría ayudar a disminuir el riesgo de tener pequeñas áreas de tejido muerto vinculadas con problemas del pensamiento.
Conocidos como infartos cerebrales, estas ‘áreas’ están involucradas con la demencia vascular, la segunda forma más común de demencia, después del Alzheimer.
“Esas enfermedades nos dan por la edad, que causa discapacidad, cuesta una tonelada de dinero tratarlas, ocuparse de ellas y destrozan la vida de la gente,” dijo el doctor Gregory Cole, profesor de medicina y neurología de la Universidad de California, en Los Ángeles.
La dieta mediterránea incluye mucha fruta, vegetales y pescado, aceite de olivo, legumbres y cereales; y reduce los platillos que contienen lácteos, carne, aves y ácidos grasos saturados. Incluso, ésta dieta contiene pequeñas cantidades de alcohol.
Un estudio del Centro Médico de la Universidad de Columbia relaciona la dieta con las apoplejías, es decir, la parálisis que ocurre cuando el paso de la sangre es desacelerado o completamente bloqueado por la coagulación.
Este estudio analizó a 712 personas de más de 65 años que viven en Nueva York y que nunca habían tenido una apoplejía clínica, pero que podrían haber tenido apoplejías más pequeñas que pasaron inadvertidas.
A los participantes se les preguntó por su dieta y aproximadamente seis semanas después, fueron sometidos a una resonancia magnética.
Los investigadores encontraron que la gente que seguía más de cerca una dieta como la del mediterráneo era 36% menos propensa a tener áreas de daño cerebral, comparado con aquella cuyos hábitos alimenticios no incluían esta dieta.
El estudio muestra asociación, no causalidad, indicando que podría haber algunos otros factores vinculados con la dieta mediterránea para la resistencia contra esta forma de daño cerebral.
Por ejemplo, otra investigación ha encontrado que un mayor apego a la dieta parece proteger contra la hipertensión, también asociada con estos problemas cerebrales.
Pero en esta nueva investigación, cuando los científicos verificaban la hipertensión, la dieta estaba relacionada con un menor riesgo de daño cerebral.
Es posible que la dieta proteja los vasos sanguíneos mismos, con independencia de otros problemas tales como la hipertensión, indicó el doctor Nikolaos Scarmeas, neurólogo y autor principal del estudio.
Los participantes que siguieron la dieta mediterránea tenían un riesgo de padecer apoplejías, similar al de las personas con hipertensión. Y como resultado, aquellos que más fuertemente se apegaron al régimen dietético tenían un nivel de protección similar a la gente que no tenía hipertensión.
También combate el Alzheimer
La investigación previa de Scarmeas ha demostrado que la dieta mediterránea también puede reducir el riesgo de padecer Alzheimer.
Al examinar a 2,250 personas del proyecto de envejecimiento Washington Heights-Inwood Columbia, los investigadores encontraron un riesgo 40 % menor entre las personas que se apegan a esta dieta, reportaron los científicos en los Anales de Neurología 2006.
Las personas involucradas en el estudio de infartos cerebrales son un subconjunto de este grupo original.
Otros estudios han sugerido que este régimen alimenticio puede ayudar a prevenir un segundo ataque al corazón, reduce el riesgo de cáncer y detiene la necesidad de medicamentos para la diabetes en pacientes con diabetes tipo 2.
Otro tema a discusión es si una persona debe seguir la dieta mediterránea para cosechar estos beneficios, o si hay porciones de ésta que contribuyen con efectos positivos, acotó Gregory Cole.
Ello debido a que sería más fácil para la gente centrarse en agregar elementos particulares en sus dietas -como tomar cápsulas de aceite de pescado- en lugar de tratar de ajustar totalmente sus hábitos alimenticios.
Sin embargo, cuando el grupo del doctor Scarmeas examinó a los componentes individuales de la dieta, encontraron una asociación más fuerte entre la dieta en conjunto y la prevención del daño cerebral que con cualquier comida individual en la dieta, lo que sugiere que la combinación de todos los elementos puede producir el efecto, explicó el investigador.
El siguiente paso sería tener experimentos controlados relacionados con la alimentación y la demencia, en los cuales los participantes sean asignados al azar para seguir una dieta, explicó Cole.
En general, es complicado comparar los beneficios de una dieta particular con los beneficios de no seguir un régimen de alimentación diferente.
La investigación será presentada en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Neurología, en abril próximo.