
(BALANCE) — La pastilla azul que permitió a los hombres combatir la impotencia, ya despertó también el interés de buscar soluciones químicas al déficit de deseo femenino.
Aunque ya se llevan a cabo investigaciones para encontrar medicamentos más eficaces, en la actualidad existen varios tratamientos que combaten esta disfunción sexual en las mujeres.
El Pt41 (bremelanotide) es un inhalador catalogado como la "viagra femenina" que esperaba activar el deseo femenino en 15 minutos gracias a la provocación de calor genital, cosquilleo y un aumento del apetito sexual. Pero en realidad sólo produce vasocongestión genital y aumento de presión arterial.
Otra alternativa son los parches de testosterona, que liberan esta hormona a la sangre a través de la piel. Sólo se aplican a mujeres a las que les fueron extirpados los ovarios y que, por esta razón, presentan falta de deseo sexual.
Las feromonas son otra opción. Según científicos suecos, la inhalación de androstadienona, un derivado de la testosterona que está en el sudor, activaría en el cerebro femenino un área del hipotálamo que libera hormonas sexuales.
La flibanserina es un antidepresivo que despierta el instinto sexual femenino. Al menos eso prueban estudios realizados por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (EU) y la Universidad de Ottawa (Canadá).