
CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — Esta madrugada el taxista Ángel Manuel Jiménez Vázquez regresaba de dejar un pasajero de Salinas del Marqués, en el puerto de Salinas Cruz, en la región del Istmo, Oaxaca (sureste del país).
A las 4:00 de la mañana el chofer aún no concluía su jornada. Se detuvo y a la unidad se subieron cinco jóvenes.
Antes de que le indicaran su trayecto, uno de ellos lo agredió, le clavó un cuchillo y entre todos lo tiraron del taxi para robarlo.
En la avenida quedó tendido su cuerpo.
Casi 200 de sus compañeros del sitio Salina Cruz fueron alertados y subieron a sus autos para buscar a los delincuentes. No pasó mucho tiempo cuando hallaron a uno de ellos, Jordi Alberto Gómez Ortega, cerca de la zona conocida como El faro.
Los taxistas golpearon al asaltante, lo rociaron con gasolina y después lo quemaron. El ladrón murió.
Los agentes estatales de Investigación levantaron el cuerpo e iniciaron las indagatorias para fincar responsabilidades, tanto por el robo como por el homicidio.
Hasta el momento, las autoridades policiales no han logrado la captura de los otros cuatro asaltantes, pero mantienen un operativo en la zona del Istmo.
En tanto, Ángel Manuel se encuentra hospitalizado por las heridas y su estado de salud se reporta como delicado.
Los taxistas de la zona se han movilizado en últimos meses para exigir a las autoridades mayor seguridad para desempeñar su labor, dado que son víctimas de constantes asaltos y agresiones.
La falta de seguridad en varias zonas del país ha provocado que sea la ciudadanía la que haga "justicia por propia mano".
El 23 de noviembre de 2004, en San Juan Ixtayopan, Tláhuac, en la ciudad de México, tres federales encubiertos fueron linchados por los pobladores al confundirlos con secuestradores. En el último mes de 2009, se registraron cinco intentos de linchamientos en municipios del Estado de México, originados por probables asaltos, violaciones y secuestros.
Con información de Notimex