La querida -y también odiada- fotocopiadora cumple 50 años

Este ícono del mobiliario de oficina se creó en 1960, en ese entonces, tenía el tamaño de dos lavadoras´y pesaba más de 290 kilos

Martes, 30 de marzo de 2010 a las 16:25
Las fotocopiadoras han sido protagonistas de películas, programas de televisión y videos musicales (Especial).
Las fotocopiadoras han sido protagonistas de películas, programas de televisión y videos musicales (Especial).
Lo más importante
  • Actualmente, las fotocopiadoras han sido sustituídas por impresortas multifunción, pero en su momento, revolucionaron el trabajo de oficina
  • Las primeras copiadoras eran monjes que transcribián textos a mano con pluma y tinta
  • El dueño de la idea que permitió crear una fotocopiadora fue Chester Carlson, un abogado de Nueva York
  • El proceso de impresión de las fotocopiadoras es la xerografía, emplea electrostática para la reproducción de documentos
  • Carlson intentó vender su idea de fotocopiadoras a Kodak e IBM, donde fue rechazado
  • La primera versión de la fotocopiadora medía cuatro metros
  • La obsesión de Carlson por tener una maquina copiadora de documentos, le costó el divorcio de su primer matrimonio
  • El modelo de fotocopiadora que revolucionó el trabajo de oficina se llamó 914, copiaba siete páginas por minuto, en hojas de 9 por 14 pulgadas
  • El costo de fabricación fue de 2,000 dólares

Es un producto que nadie sabía lo necesario que era hasta que lo tuvo
David Owen, autor de Copies in Seconds: Chester Carlson and the Birth of the Xerox Machine

(CNN) — Quizás sea uno de los íconos del mobiliario de oficina de los últimos 50 años. Nos ha ahorrado innumerables horas de trabajo, ha acabado con miles de árboles al usar hojas de papel y también, por qué no, ha provocado grandes frustraciones por sus odiosos atascos de papel.

Fue inmortalizada en la cultura popular por el programa Saturday Night Live y por las secretarias de Mad Men, que recibieron la nueva máquina en 1962 como si fuera un objeto de otro planeta.

Es la fotocopiadora, el amado-odiado aparato que cumple medio siglo de vida.

En marzo de 1960, Haloid Xerox, entonces una poco conocida empresa de material fotográfico, vendió la primera copiadora de papel. Tenía el tamaño de dos lavadoras, pesaba más de 290 kilos y apenas cabía por la puerta.

Ah, y de vez en cuando se incendiaba.

Sin embargo, este objeto revolucionó el concepto de oficina.

"Es difícil imaginarlo ahora porque lo damos por hecho, pero supuso un gran paso adelante para la comunicación", dijo David Owen, autor de Copies in Seconds: Chester Carlson and the Birth of the Xerox Machine.

"Es un producto que nadie sabía lo necesario que era hasta que lo tuvo", agregó.

También es un producto que ha sido odiado por mucha gente. Los primeros modelos eran tan poco fiables que los técnicos de Haloid Xerox recibían llamadas de emergencia casi todos los días. En la película Office Space, tres empleados hartos de ella se la llevan a un campo y la destrozan a golpes presas de la frustración.

En la era digital de la actualidad, las fotocopiadoras son poco menos que reliquias, y en muchos lugares han sido sustituidas por impresoras multifunción.

Pero en su momento, llegaron a ser tan indispensables que incluso "Xerox" se convirtió en un verbo, de una forma similar a como hoy usamos "Google". Curiosamente, la tecnología utilizada en la primera fotocopiadora de Xerox, un proceso llamado xerografía, sigue usándose en las máquinas, cinco décadas después.

La larga búsqueda de un inventor

Desde que existe la palabra escrita, el hombre ha tratado de encontrar el mejor método para copiar documentos. Las primeras "copiadoras" fueron monjes que transcribían los textos a mano con pluma y tinta. Luego llegó la imprenta, las plantillas y el papel calca.

Las primeras copiadoras de oficina, introducidas en la década de 1950 con nombres tan retrofuturistas como Dial-A-Matic y Duplitron, utilizaban un papel tratado químicamente con un desagradable olor que con el tiempo se ennegrecía.

Nadie había logrado hacer una copia duradera en papel común hasta que a Chester Carlson, un joven abogado de patentes de Nueva York, se le ocurrió una idea durante la Gran Depresión, cuando buscaba una solución para evitar los calambres en las manos.

Carlson ideo un proceso de impresión en seco, llamado xerografía, que emplea electrostática para la reproducción de documentos. Se lo ofreció a decenas de empresas, incluidas Kodak e IBM, pero no les pudo demostrar que funcionaría y todos rechazaron la idea.

El abogado de Nueva York dedicó más de una década a diseñar un modelo que funcionara, una búsqueda obsesiva y casi infructuosa que le costó su primer matrimonio, hasta que la compañía Haloid mostró interés.

Para mediados de esa década, Haloid tenía un equipo de ingenieros dedicados al proyecto, una gran apuesta. Trabajaron siete días a la semana en un almacén de Rochester, con lentos progresos.

Una primera versión de la máquina medía casi cuatro metros. Otras sólo hacían copias en la oscuridad. Los ingenieros siguieron experimentando con repuestos, tubos de aluminio y brochas de pelo de conejo, pero el dinero se acababa y los expertos no veían mercado para un producto así.

"Todos pensaban que estábamos locos, que estábamos gastando dinero, que no teníamos un producto que nadie quería", dijo Horace Becker, ingeniero mecánico que trabajó en la creación de la copiadora.

Esa presión generó un tenso ambiente de trabajo, recordó Becker, quien ahora tiene 86 años. "Mi pasatiempo favorito era vomitar el desayuno", agregó.

El éxito llego al fin

En 1959, Becker y los demás ingenieros lograron producir un prototipo fiable. El modelo se llamaba 914 porque copiaba siete páginas por minuto, en hojas de 9 por 14 pulgadas.

La máquina fue un éxito inmediato entre las secretarias de Haloid Xerox.

 "A nuestras chicas les encanta usar la 914 y han descubierto muchos trabajos de copiado que hacer", dijo el presidente de Haloid Xerox, Joseph Wilson, en un comunicado de prensa de 1959. "Sienten un gran orgullo cuando sus copias parecen todas originales".

De hecho, el éxito de la 914 se cimentó en el entusiasmo que generó entre quienes más la usaban: el personal de oficina. Los expertos no habían contado con este grupo de usuarios cuando predijeron que la máquina no tendría futuro.

"Hicieron las preguntas equivocadas a la gente equivocada", dijo Ann Neal, encargada de los archivos históricos de Xerox.

Las primeras copiadoras 914 tenían un costo de fabricación de 2,000 dólares, y Haloid Xerox las alquilaba por 95 dólares al mes, e incluían 2,000 copias gratis. La empresa ganaba 5 centavos con las copias, y como se empezaron a utilizar más de lo que se pronosticaba, los ingresos crecieron rápidamente.

En 1959, los ingresos anuales de Haloid Xerox fueron de 32 millones de dólares. Para 1962, dos años después de que la 914 se empezara a comercializar, ya se habían triplicado. Para 1968, Xerox (el nombre "Haloid" se eliminó en 1961) facturaba más de 1,000 millones de dólares.

El futuro de las fotocopias

Para cuando el primer modelo 914 salió de la fábrica de Haloid Xerox, ya había expirado la patente original de Carlson. De todas formas, se hizo millonario prácticamente de la noche a la mañana.

Cincuenta años después, muchas aparatosas fotocopiadoras acumulan polvo en los almacenes de las oficinas, después de que fueron reemplazadas por modelos mucho más pequeños que imprimen directamente de las computadoras.

Ni siquiera Xerox fabrica ya fotocopiadoras tradicionales, dijo el vicepresidente de software de la empresa, Steve Hoover.

"Ya pasó. Son impresoras. El simple copiado cayó", explicó. Hoover dice que Xerox lucha contra la percepción de empresa que sólo fabrica copiadoras, algo irónico para una firma con ese nombre.

"A veces eres víctima de tu propio éxito del pasado", comentó.

"El uso del papel ha cambiado radicalmente. Antes era una forma de archivo. Ya no", agregó. "El documento impreso de una oficina tiene una vida promedio de unos dos días", dijo.

En el siglo XXI el papel pierde terreno rápidamente ante el almacenamiento digital en computadoras conectadas en red. Así que, ¿cuál será el futuro de las copiadoras en la era del iPad?

Los investigadores de Xerox han inventado un tipo de tinta plateada que conduce la electricidad, lo que permitirá añadir capacidad de procesamiento a plásticos, película y tejidos.

"Estamos en transición. No nos preocupa que desaparezca el papel porque estamos trabajando en otras tecnologías. Los próximos cinco años van a ser muy interesantes".


Encuentra este artículo con: 914, hojas de papel, atascos de papel, saturday night live, mad men, fotocopiadora, haloid xerox, concepto de oficina, copies in seconds chester carlson and the birth of the xerox machine, office space, impresoras multifunción, fotocopiadora de xerox, xerografía, la larga búsqueda de un inventor, copiar documentos, dial a matic, duplitron, chester carlson, gran depresión, electrostática, kodak, ibm, horace becker, el éxito llego al fin, joseph wilson, el futuro de las fotocopias, steve hoover
Comparte esta liga: 
Imagen Usuario
Bienvenido
Restan  caracteres

Lo más visto

Ahora en las redes

Noticias Relevantes

© 2010 Cable News Network. Turner Broadcasting System, Inc. All Rights Reserved.
© 2006 Derechos Reservados Expansión, S.A. DE C.V.