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Conociendo a personas que han extraviado a su menor, no era una conducta normal. Inclusive los momentos de llanto no coincidían. Se puede narrar una historia y en un momento de emoción de tal naturaleza, que se da el llanto. Aquí los momentos de llanto no coincidían con el momento que debe ser | |
| Martín Barrón, criminólogo del Instituto Nacional de Ciencias Penales | ![]() |
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(CNNMéxico) — Un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) indica que el 90 por ciento los abusos, maltratos y crímenes cometidos contra niños, ocurre dentro del cerco familiar.
En México, una tercera parte de los niños y niñas de 6 a 9 años ha señalado que es tratado con violencia, tanto en su familia como en la escuela.
Francoise Vanni, de la oficina de la UNICEF en el país, le dijo a CNNMéxico que generalmente los victimarios son los más allegados a los menores.
El estudio, aplicado en los países de América latina, detalla que las causas del maltrato generalmente se dan cuando los padres tienen antecedentes de privación psicoafectiva, abandono o maltrato físico o sexual en su infancia; cuando el niño es percibido como no digno de ser amado; cuando existe una crisis familiar, y cuando la familia es nuclear, aislada a los sistemas de apoyo de la comunidad.
Entre los crímenes infantiles mexicanos, el 70 por ciento se perpetraría por familiares, dice Guillermo Gutiérrez, director general de la Fundación Nacional de Investigaciones de Niños Robados y Desaparecidos.
Los estudios de la fundación indican que el 90 por ciento de los crímenes, maltratos y abusos a niños quedan impunes o la demanda es retirada.
En los casos de niños desaparecidos, solamente es recuperdo 1 de cada 10 de los reportes. De estos, 15 por ciento han sido robados y 5 por ciento secuestrados.
Hay situaciones de “desapariciones sin causa justificada”, que son un 20 por ciento.
La Asociación Pro Naciones Unidas de Chile (ACHNU), nacida al amparo de la ONU, delineó un perfil latinoamericano del victimario de menores y, generalmente, es un adulto del entorno íntimo.
La coordinadora ejecutiva de la ACHNU, Francis Valverde, en entrevista con CNNMéxico señaló que la estadística del 90 por ciento de maltrato prevalece para todos los países de América Latina.
En general, son casos de abuso sexual y maltrato grave contra los niños, como quemarlos o “golpearlos hasta quebrarlos”, detalló Valverde. Y añadió que no importa el estatus social.
Según la UNICEF, en México, el castigo físico se justifica como un mecanismo que utilizan los padres para corregir o enderezar las conductas de sus hijos, además de que formas de violencia como golpear, pellizcar o patear a los niños no son consideradas como acciones lesivas.
En el mundo, 275 millones de niñas y niñas son víctimas cada año de violencia dentro de su hogar, espacio que debería ser de protección, de afecto y de resguardo de sus derechos, detalla la UNICEF.
Esto incluye desde familiares directos -padre, abuelo, tío, hermanos mayores- hasta parientes más lejanos, amigos y vecinos. Son personas que tienen trato cotidiano con el niño y le inspiran confianza.
El criminólogo mexicano Wael Hikal advierte que quienes más arremeten contra los menores son los adultos hombres, mientras la mujer se mantiene como victimaría pasiva.
El caso Paulette: una "historia muy extraña"
Entre los casos más recientes, está el de la pequeña Paulette. Las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México encontraron asfixiada la madrugada de este miércoles y tanto sus papás como sus dos nanas están arraigadas. Su mamá, Lisset Farah, es la principal sospechosa del homicidio que se investiga.
Hikal dijo que la muerte de Paulette es “muy extraña” porque podría combinarse una historia de infidelidad y cierto “coraje” por parte de la madre contra el papá de la niña fallecida.
“Posiblemente haya sido una venganza”, suelta el especialista.
El criminólogo Martín Barrón, del Instituto Nacional de Ciencias Penales, comentó que la actitud de la madre de la menor es “llamativa”.
“Conociendo a personas que han extraviado a su menor, no era una conducta normal. Inclusive los momentos de llanto no coincidían. Se puede narrar una historia y en un momento de emoción de tal naturaleza, que se da el llanto. Aquí los momentos de llanto no coincidían con el momento que debe ser", dijo el investigador.
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